CONTROL DE LA RESPIRACIÓN

Cada día son más frecuentes en nuestra vida diaria las situaciones de estrés que nos llevan, en ocasiones, a cuadros de ansiedad, una situación con la que nos hemos acostumbrado a convivir.

Pocas personas son capaces de disfrutar plena y conscientemente de sus ratos libres, bien solos o bien acompañados por su familia y amigos. Parece que, cuando tenemos un momento libre, aprovechamos para intentar hacer todo lo que, durante la semana o en el día, no hemos sido capaces de realizar.

Así, las situaciones de estrés suelen provocar una respiración rápida y superficial, lo que implican un uso reducido de la capacidad funcional de los pulmones, una peor oxigenación, un mayor gasto y un aumento en la sensación de tensión general del organismo.

Un adecuado control de la respiración, en especial en los momentos más problemáticos, es una de las estrategias más sencillas para hacer frente a situaciones de estrés y manejar los aumentos en la activación fisiológica producidas por estas.

Por consiguiente, el entrenamiento en la respiración consiste en mejorar la capacidad funcional de los pulmones, al tiempo que se procura una regulación en el ritmo inspiratorio-espiratorio. Un entrenamiento adecuado ayudará a que ese control automático sea lo mejor posible.

Hoy os propongo un sencillo test de respiración. Sabiendo respirar correctamente, siendo conscientes de que realizamos una buena respiración, ganaremos en calidad de vida.

Ésta es una prueba sencilla para descubrir si se respira en exceso o de forma natural con el diafragma -muchos de vuestros hijos ya han realizado conmigo estos ejercicios-.

Test de respiración

Numerosas personas respiran mal en periodos de estrés y tensión. Una de las características de la respiración en los momentos de ansiedad es la lucha y huida; es la respiración rápida y entrecortada, la falta de aire y la sensación de ahogo en tórax y garganta. La respiración puede llegar a ayudarnos a superarlo una vez seamos conscientes de cómo hacerlo.

Pasos que se deben seguir:

  1. Un primer paso sería percibir cómo el aire entra y sale de tus pulmones en las inhalaciones y exhalaciones.
  2. Se pone una mano en la parte superior del tórax y la otra, en el borde interior de la caja torácica, donde comienza el abdomen.
  3. Si el borde inferior se hincha y el estómago sobresale cuando empieza a respirar, se está respirando correctamente con el diafragma. Si solo se mueve la caja torácica, es que no se respira bien.
  4. Se puede comenzar tratando de respirar lentamente al inspirar, hacerlo con fuerza para que la respiración vuelva a ser normal.

 

Estos ejercicios ayudan a superar distintos tipos de estrés, entre ellos la ansiedad mental y el agotamiento físico. Hay que relajarse lo más posible y centrarse totalmente en la respiración.

Al terminar, debéis de intentar seguir siendo conscientes de la sensación de respirar suave y rítmicamente.

No obstante, para cualquier duda que se os presente, no dudéis en hablar conmigo.

¡Un saludo y aprended a respirar bien!

 

  • Próximamente, ejercicios para una buena higiene vocal.

 

Leticia Cobos Fernández

Apoyo a la Integración

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *