DESPEDIDA 2º BACHILLERATO

Queridos amigos:

Participamos esta tarde en uno de los actos más emotivos de cada curso escolar. Nos reúne un acontecimiento único para cada uno de vosotros, alumnos de 2º de Bachillerato.

A lo largo de estos últimos meses, habéis experimentado sentimientos encontrados: alegría y tristeza, miedo y esperanza… Innumerables recuerdos de los años pasados en el Colegio con sus anécdotas, logros, fracasos y esfuerzos. A todos nos resulta difícil decir adiós después de haber compartido tantas vivencias que quedan en el corazón. Yo quiero poner voz a vuestros profesores (desde Infantil a Bachillerato) y transmitiros lo mucho que habéis significado en nuestras vidas y el gran cariño que guardamos para siempre.

Cuentan que, antes de llegar al mar, el río tiembla de miedo. Mira todo el camino recorrido, las cumbres, las montañas, el largo y sinuoso trayecto abierto a través de las selvas y poblados, y contempla en frente de sí un océano tan grande que le parece que introducirse en él implica desaparecer para siempre. Pero no hay otra manera, el río no puede volver. Nadie puede hacerlo. Volver atrás es imposible en la existencia. El río necesita aceptar su naturaleza y entrar en el océano. Únicamente de esta manera se diluirá el miedo, ya que entonces sabrá el río que no se trata de desvanecerse, sino de convertirse en océano.

Con esta bella metáfora de Khalil Gibran, os animo a adentraros en el mundo que os aguarda sin miedo, con esperanza, conservando vuestras raíces y valores. No encontraréis un paraíso en la tierra; no obstante, estáis preparados para cambiar cuanto os rodea.

En una sociedad cada vez más tecnológica y comunicada por medio de las redes sociales, los seres humanos sufren más soledad y tristeza que nunca. Por una parte, los casos de omisión de socorro se han incrementado en los últimos tiempos. Es relativamente frecuente la cruel noticia de que alguien fallece solo y nadie se entera a su alrededor. Se está convirtiendo en un fenómeno común derivar las responsabilidades en otros y la falta de empatía con el que sufre. Por otra parte, vemos, sin embargo, cómo la solidaridad económica sube en algunos países; por ejemplo, en España vamos a la cabeza en donación de órganos y reaccionamos positivamente ante las desgracias y catástrofes que golpean a nuestros semejantes. Como siempre, el trigo crece entre la cizaña…

Y ahí estáis vosotros, a punto de entrar en ese océano para transformarlo.Recordáis la conocidísima Parábola del Buen Samaritano; la caridad y la misericordia son las virtudes que mejor definen a los hombres. “Amarás al prójimo como a ti mismo”, dice la Biblia; pero, ¿esto es así?

Todos hemos tenido que pedir ayuda o socorrer a alguien en algún momento de nuestras vidas; es evidente que caminamos por la vida “encordados”, declaraba un gran amigo mío fallecido en el Moncayo, cuya vida ha sido contada en un famoso documental titulado “La Última Cima”.

Cada uno de vosotros, en alguna ocasión, seguro que se ha preguntado por su misión en la vida. ¿Qué se espera de mí? Vosotros lleváis en vuestra mochila las herramientas necesarias para enfrentar vuestro futuro y estoy convencida de que lo conseguiréis con alegría, con valor y con simpatía.

La vida no es fácil, querido amigo. Por eso, necesitamos la ayuda de Dios. En el caso de que encuentres dificultades que te superan, no permanezcas caído; levántate, suspira, sonríe y sigue adelante. Dios es sabio y, si luchas por lo que deseas, todo llegará.Tu compromiso personal es fundamental.

Sobre la Tierra no había caminos; han sido trazados por el gran número de transeúntes. Tú has sido creado para abrir caminos, para generar esperanzas, porque nunca se da tanto como cuando se ofrece esperanza, y para amar la vida.

Con estos sentimientos os deseo un día para el recuerdo y un futuro lleno de éxitos y felicidad.

Mª Pilar Seoane Sánchez

Directora

 

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