EMOTIVO HOMENAJE

En un acto celebrado en el teatro Isabel la Católica, el Exmo. Ayuntamiento de Granada ha entregado los honores y distinciones que premian a las personas e instituciones que han destacado por su actividad realizada en pro de la ciudadanía y la ciudad de Granada. Un reconocimiento al trabajo, entrega y dedicación desde diferentes ámbitos como el deportivo, empresarial, científico, cultural y educativo.

Entre los galardonados este año figura el Colegio Diocesano Internacional Virgen de Gracia que, junto al Instituto Padre Suárez, han recibido la Granada de Oro.

Desde aquí felicito a toda la Comunidad Educativa del Colegio Virgen de Gracia y de forma muy especial a su equipo directivo, encabezado por su directora Doña Pilar Seoane, al claustro de profesores y al personal de administración y servicios por la labor llevada a cabo.

Hoy, más que nunca, me siento sumamente orgulloso de pertenecer a este claustro y me sumo a la alegría y la satisfacción que todos compartimos. ¡FELICIDADES!

El trabajo bien planificado y ejecutado con entrega, dedicación y entusiasmo se ve reflejado, no solo en los alumnos, sino también en sus familias y en la sociedad. Quiero reconocer el esfuerzo de tantísimos alumnos que han pasado por nuestras aulas, de sus familias y, cómo no, el de ese profesorado y personal de administración y servicios que han dejado su huella y su sello en la pequeña historia del Colegio.

En el mes de febrero se cumplirán treinta y siete años desde que traspasé por primera vez el umbral del Virgen de Gracia. En un periodo de tiempo tan dilatado he tenido ocasión de vivir innumerables experiencias, casi todas gratificantes; otras, las menos, duras y amargas. Hemos salvado numerosos escollos y el Colegio ha experimentado importantes transformaciones, tanto materiales como metodológicas.

Para mí, esta distinción es el culmen de mi trayectoria profesional. Hoy me siento feliz, satisfecho y orgullosísimo por el reconocimiento que hemos acogido por parte de los representantes de la sociedad granadina. Pronto me jubilaré con el orgullo y la satisfacción de haber cumplido o de haberlo intentado, al menos, con la misión encomendada. Me marcharé agradecido a una Institución a la que he entregado la casi totalidad de mi vida profesional y de la que he obtenido ¡todo! Lo que he llegado a ser en esta vida se lo debo, en primer lugar, a mi familia y, en segundo lugar, al Colegio Virgen de Gracia y a las personas que, desde el principio, confiaron en mí. Con una enorme gratitud por todo el bien recibido. ¡ENHORABUENA!  y ¡GRACIAS!

Juan Evangelista Molero

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