SCAPEROOM EN PRIMARIA

Nuestro Proyecto Globalizado “Cerebros Brillantes” está basado en la neurociencia que aplicada a la educación recibe el nombre de neuroeducación.  Esta se encarga de explicar cómo funciona y aprende el cerebro en el ámbito educativo.

Una de sus premisas radica en que la emoción es el motor del aprendizaje; para ello, la curiosidad del niño resulta esencial. Todos podemos aprender lo que deseemos más allá de nuestra situación y de la genética. Nuestra labor como maestros consiste en provocar emociones en el alumnado y despertar su atención teniendo en cuenta sus intereses. Por este motivo, durante los meses de septiembre, octubre y noviembre los alumnos descubren el lóbulo occipital (responsable de procesar las imágenes) y sus funciones.  Hemos despertado su interés a partir de la visualización del corto de magia “Presto” y del estudio de las obras de arte: “El Palacio de la música” de Domènech y el cuadro de “Los Elefantes” de Dalí.

Otro de los principios establece que el cerebro es un órgano social que aprende de otros y con otros.  Así, diseñamos como tarea final un scaperoom,  realizada de manera cooperativa, en grupos heterogéneos (de 6 a 12 años). De esta forma, ellos son los protagonistas de su aprendizaje, incrementan su sentido de la responsabilidad, las habilidades sociales y la empatía. Además, superan retos con los contenidos trabajados en las diferentes áreas, convirtiéndose en una evaluación de los mismos.

Igualmente, las artes favorecen los procesos cognitivos, incrementan las emociones y promueven el pensamiento creativo. En las distintas actividades del scaperoom se llevan a cabo tareas de manera interdisciplinar para potenciar tanto el pensamiento creativo como las múltiples inteligencias.

También han desarrollado las funciones ejecutivas, capacidades que permiten canalizar la información, planificar, tomar decisiones y controlar las emociones. Con esta estrategia cooperativa han tenido que planificar, priorizar, iniciar y organizar las tareas. Durante la realización de las diferentes actividades se adaptan a lo inesperado gracias al pensamiento flexible y a la memoria operativa, que conserva la información clave en la mente. Sus sentimientos se mantienen bajo control, piensan antes de actuar y se crea un clima propicio de trabajo.

Por último, siguiendo la pedagogía de Montessori, avalada por la neurociencia, hemos utilizado una gran variedad de materiales manipulativos, atractivos para los niños, que facilitan el que los maestros cumplan con el objetivo de lograr que aprendan con emoción a través de los sentidos, a la par que atienden a la diversidad.

«En esta etapa se siembra la semilla de todo, pues la mente del niño es similar a un suelo fértil dispuesto a acoger lo que más adelante germinará en forma de cultura” (M. Montessori).

Equipo Docente de Educación Primaria

 

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